Uno de los juegos más polémicos de los últimos tiempos ya ha llegado a nuestras tierras, y desde luego, la expectación creada a su alrededor está merecida. Más allá de la batalla por ver que versión tiene mejores gráficos (aspectos no al final no tan determinantes como se había dicho) o si es o no una versión femenina del Dante de Devil May Cry, hay que admitir una cosa muy clara:
Bayonetta ha llegado para quedarse. Me adelanto a una valoración final que luego leeréis al decir que es una de las experiencias más excitantes, jugablemente hablando, que he probado en mucho tiempo, y que eleva la categoría de aventura de acción a unos niveles nunca vistos.

La trama nos presenta a una bruja de unos 500 años que ha despertado tras un letargo y que vive entre dos mundos, el real y el purgatorio. Así pues, nuestra bruja recorrerá unos bonitos escenarios plagados de enemigos haciendo gala de sus habilidades como bruja, recogiendo ítems y demás. Visto así no es ninguna novedad, ya que ese desarrollo es calcado a juegos similares como Ninja Gaiden Sigma o el propio Devil May Cry, pero una vez que nos ponemos manos a la obra descubrimos su principal potencial: su BRILLANTE jugabilidad. Y es que
Bayonetta no se conforma solo con pegar tiros y espadazos. El diseño (magistral) del personaje se permite algunas licencias realmente espectaculares, como tiroteos con cuatro pistolas (dos en las manos y otras dos en los tacones) o ataques especiales en los que el arma es… el pelo de la protagonista. Además de poder saltar y utilizar las armas que dejan caer los enemigos al morir, secuencias completas a cámara lenta realmente espectaculares al más puro estilo John Woo o fintas para esquivar y activar un tiempo bruja, algo así como el tiempo bala en el que nuestros ataques son devastadores.
El resultado es una autentica bomba, una aventura fluida, divertida y que no deja de sorprender ni da lugar al aburrimiento. Además, por supuesto, el juego esta plagado de momentos plataformeros bastante simples y puzzles más o menos creativos, pero por supuesto, la base de
Bayonetta son los combates. Y estos, como habéis podido comprobar, son una pasada. Además el juego ofrece diferentes alicientes como la recolección de anillos para comprar armas y movimientos (algo que os llevará más de una partida), control de vehículos o minijuegos que otorgan más variedad al asunto

Gráficamente el juego no sorprende respecto a los juegos actuales, y es cierto que carece de cierta definición en los gráficos, algo más evidente en la versión de PS3, pero a nivel general, todo tiene un aspecto “apagado”. No obstante, la excelente arquitectura de los escenarios (que remiten por cierto en algunos casos, a Dali, en otros, a Nueva York de los años 40) y la variedad es un punto a su favor, por no meternos a hablar con los enemigos, magistrales en todos los sentidos, sobre todo a nivel de diseño, y un estupendo giro de tuerca ya que los malos son los típicos demonios, sino Ángeles y todo tipo de criaturas celestiales, tuneadas para la ocasión y con un tamaño descomunal. Estas batallas contra los enemigos finales son de lo mas espectacular gráficamente, no solo por el diseño de los enemigos y su tamaño, sino por la cantidad de cosas que pasan en pantalla y sus posibilidades, como corretear por la lengua de un Querubín o luchar encima de la torre de un reloj que se precipita al vacío. Y todo sin que la calidad se vea mermada, aunque hay que admitir que en ocasiones no vemos muy bien lo que pasa en pantalla.
El apartado sonoro, por su parte, se presenta como el mejor jamás visto en un juego de estas características. Colaboraciones especiales de los autores de los scores de Metal Gear Solid, Ninja Gaiden Sigma o Devil May Cry. Orquestas filarmónicas y temas al más puro J-pop son constantes en la trama, llegando la friolera de más de 150 temas que componen la BSO, entre adaptaciones (maravillosa la de “Fly me to the Moon” que suena cuando conocemos a
Bayonetta) y temas originales.

¿PS3 o Xbox 360? Mucho se ha hablado de las diferencias entre ambas versiones, hasta el punto de que algunos medios han machacado la versión de PS3 en detrimento de la Xbox 360. En mi opinión, la diferencia es notable, pero tampoco tan grande como se venia diciendo. Las diferencias, sobre todo, son de carácter visual, siendo la versión de Xbox más depurada, más nítida. Lo que si es una lacra son sin duda los tiempos de carga, en la versión de PS3 no por largos, sino por continuos, cosa que merma en cierto modo el pretendido ritmo frenético del título.
Por lo demás,
Bayonetta se perfila, sin duda, como una autentica obra maestra y uno de los mejores juegos de la actual generación de consola. Un título sorprende, extravagante y divertido y con una jugabilidad tan maravillosa como su propia protagonista. Es si, puede que su punto pretendidamente hortera no sea del agrado de todo el mundo, pero ahí reside el encanto del juego…

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