Poco a poco la serie
Crystal Chronicles de
Final Fantasy se ha ido haciendo un hueco en la industria del entretenimiento. Sin embargo, la última entrega de la saga que ahora llega a la Wii no ha tenido un camino fácil en su desarrollo. Y es que han sido cuatro los años que ha dedicado Square Enix a tenerlo listo después de todo tipo de retrasos hasta conseguir un producto que cumpla con las expectativas de los aficionados a la franquicia.
En
The Crystal Bearers conoceremos a Layle, quien cumple con el cometido de velar por la seguridad del Alexis, la majestuosa nave desarrollada con la tecnología de los cristales. Sin embargo, el día de su inauguración un tenebroso mago se hará con los cristales que hacen que el Alexis funcione. Únicamente la pericia de Layle consigue evitar una catástrofe y consigue aterrizar sin que haya daño alguno. Desde ese momento Layle emprenderá un viaje para averiguar las verdaderas intenciones del mago.
The Crystal Bearears no tiene relación con las anteriores entregas de la saga. Es una historia completamente nueva pero en un universo ya conocido por todos, en el que razas y cristales sirven como nexo de unión a todos los juegos.
Olvidaros de RPGs clásicos ya que aquí lo que prima la acción. En el momento que tengamos el control de nuestro personaje descubriremos las virtudes de su control, en especial la habilidad telequinética de la que dispondremos. En el momento en que nos encontremos a nuestros enemigos podremos utilizarla para lanzarlos por el aire o hacerles chocar entre ellos. Puede que el sistema de combate no sea novedoso y quizás defraude a los más experimentados pero el control de la telequinesis le aporta cierta gracia. Además determinadas situaciones y golpes nos harán conseguir una serie logros que contiene el juego.

Uno de los problemas con los que se encuentra
The Crystal Bearears es lo tremendamente sencillo que es. Apenas tendremos problemas en derrotar a los diferentes enemigos que nos cruzaremos en nuestra aventura. Además, en muchas ocasiones podremos esquivarlos y llegar al final sin haber tenido demasiados enfrentamientos. Por su parte el sistema de orientación del juego es un auténtico desastre ya que no disponemos de un mapa en condiciones para poder conocer exactamente la posición de nuestro siguiente objetivo.
La historia del juego funciona. Sin ser de la complejidad y profundidad de la 'franquicia mayor' de Final Fantasy, al menos el argumento de
The Crystal Bearers interesa lo suficiente para querer seguir avanzando y descubrir el siguiente paso de Layle y compañía. También contaremos con las suficientes misiones secundarias y mini-juegos (con chocobos incluidos) para tomar un respiro de la misión principal si es lo que queremos.

Sólo hay que ver las pantallas que acompañan este análisis para ver que estamos con uno de los juegos de Wii más impresionantes a nivel gráfico. Escenarios coloristas y variados, monstruos enormes y personajes muy definidos son algunas de las cartas de presentación de un juego con el que Square Enix demuestra el potencial que puede alcanzar la consola de Nintendo.
Lo mismo puede decir de la magnífica banda sonora que ha compuesto Hidenori Iwasaki. Sus melodías, que mezclan lo épico con lo onírico y fantástico, acompañan con acierto a la acción en todo momento.

En definitiva,
Final Fantasy Crystal Chronicles: The Crystal Bearers es un título más que correcto que hará disfrutar a los fans de la saga pero que no aporta nada nuevo.
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