El comienzo de los años 90 sirvió a Sierra para confirmarse como el más duro competidor de LucasArts en un género como el de las aventuras gráficas.
1992 fue el año en que la compañía americana publicó
King Quest VI y sobre todo
Gabriel Knight, títulos que el público y crítica ha reconocido con el tiempo como dos de las mejores aventuras gráficas de todos los tiempos.
Sin embargo, en esa época, Al Lowe, creador de la saga
Larry, y Josh Mandel, estaban desarrollando una aventura gráfica completamente diferente a todo lo aparecido hasta entonces y, que en cierto modo, podría considerarse de 'marcianada'. Su título:
Freddy Pharkas: Farmaceútico de la Frontera.
Lowe dejaba de lado a su famoso playboy y sus trajes de franela para llevarnos al salvaje oeste en donde asumíamos en rol de Freddy en el año 1880 en el pueblo de Coarsegold, California (localidad donde estaban las oficinas de Sierra en 1993).
Freddy siempre había soñado con ser un pistolero, y lo cierto es que de joven le iba muy bien. Sin embargo, un día se batió en duelo con Kenny el Niño lo que le llevó a perder su oreja de un certero disparo. Desde ese día Freddy decidió abandonar las pistolas y estudiar para así convertirse en el orgulloso propietario de la Farmacia del lugar.
Todo parecía irle bien a Freddy, incluso la bella maestra de escuela Penélope parecía poco a poco mostrar interes en él. No obstante, un día algo empieza a ocurrir en el pueblo y el sheriff decide cerrar su farmacia y otros negocios honrados del lugar.
Pharkas, tratando de salvar su negocio y descubrir las verdaderas intenciones del Sheriff, deberá volver a una vida que ya parecía olvidada para él...
Desde el primer minuto, en el que la historia se nos presenta a modo de karaoke donde podemos aprender, tatarear y/o cantar la balada de Freddy Pharkas, percibiremos el humor de Lowe/Mandel en cada pequeño detalle. Aquí no esperemos chistes verdes, prostitutas y coger enfermedades venéreas. Pero los dialogos afilados y las situaciones delirantes se suceden para crear un juego divertidísimo, que desgraciadamente no acompañó en número de ventas y lo que provocó que no tuviese las habituales secuelas de las producciones de Sierra.
La historia, narrada por Whittlin' Willy, está repleta de puzzles geniales (ojito al del incendio), algunos un tanto desesperantes al tener un tiempo limitado y muertes, decenas de muertes marcas de la casa. Así que había que estar preparado para grabar las partidas en cualquier momento
Freddy Pharkas fue una las aventuras de SIERRA que aparecieron en diskette (también en CD) ya que en lo sucesivo llegarían títulos como
Phantasmagoria,
Larry 7 o la segunda entrega de
Gabriel Knight. Aun así el juego disfrutaba de unos escenarios preciosistas dibujados a mano, unos personajes carismáticos y una banda sonora genial.
En definitiva,
Freddy Pharkas es una aventura que todos los que se la perdieron en su día pueden disfrutarla hoy y los que la jugaron, siempre pueden volver a disfrutar de su particular sentido del humor. Además, el juego llegó traducido a nuestro país de la mano de Erbe.